Los accidentes eléctricos son unas de las principales causas de incendios en el hogar, pero también suponen una fuente de problemas de salud, si se producen accidentes personales vía "calambrazos" y electrocuciones. Aprender una serie de sencillas medidas de seguridad puede evitar incidentes de este tipo y mejorar, por tanto, la seguridad personal y familiar.

¿Pero cómo pueden producirse estos accidentes? En primer lugar, vamos con los incidentes eléctricos más habituales:

 

1. Conectar aparatos eléctricos descalzos, desnudos y/o con las manos mojadas. Por ello, deben utilizarse siempre los aparatos eléctricos lejos de fuentes de agua y perfectamente vestidos (utilizando, si es necesario, guantes de goma).

2. Introducción de productos metálicos en los enchufes. A veces, con las típicas prisas del alto ritmo vital diario, acabamos acercándonos a los enchufes mientras portamos instrumentos de metal (tenedores, cuchillos, perchas...). Hay que evitar por todos los modos este tipo de actuaciones.

3. Mal uso de ladrones y alargadores. Un enchufe tiene una potencia determinada, ni más ni menos. Si se conectan excesivos aparatos eléctricos o de demasiada potencia a una misma fuente eléctrica, pueden producirse cortocircuitos y chispazos, que, si la vivienda es antigua, es probable que generen incendios.

4. Excesivo acercamiento a los enchufes por parte de los menores. Los bebés y niños pequeños no tienen claros los peligros de la electricidad. Conectar soportes de plástico, las amenazas visuales y educarlos claramente en los usos adecuados y las cautelas con los aparatos eléctricos y enchufes son ideas que evitarán accidentes, que, por su peligrosidad, pueden generar serios problemas de salud e, incluso, costar la vida a los más pequeños.

5. Otro tipo de accidente, que últimamente es cada vez más habitual, es el derivado de la inteconexión de diversos cables dentro de las habitaciones de la casa. El cable HDMI, que va desde el ordenador al televisor y con el que se puede disfrutar del fútbol de calidad ahorrando en costes de compañías televisivas y decodificadores. El de la impresora, que normalmente se une al batiburrillo de cables del ordenador de mesa y, si se ha cambiado por un portátil, a los cargadores varios (móviles, portátiles, del router, del módem, etc).

A pesar de tener una tecnología de última generación y capaz de conectar diversos aparatos sin cables (con Bluetooth, WiFi, sensores inalámbricos...) la realidad es que se siguen utilizando cables tanto para la conexión entre equipos como para surtir de red de Internet a los cada vez más numerosos dispositivos (móviles, ordenadores, tablets...) que tiran de la red de casa.

Para evitar tropezones con los cables, un excesivo uso de enchufes y ladrones que puedan cortocircuitar la corriente y problemas de llegada al límite de la potencia contratada, nada mejor que dosificar los aparatos. Desconectar algunos cargadores, cuando se conecta el del ordenador, o establecer horarios rigurosos de carga de los móviles para evitar tener conectados muchos aparatos a la vez son hábitos que pueden solucionar el problema y evitar chispazos que generen posibles incendios.

6. Fumar cerca de aparatos, cables y enchufes también es una práctica de alto riesgo. Mientras se ve la televisión o se charla con la familia, no debe descuidarse el cigarro, aunque esté en el cenicero. Más, si cabe, si, por la pequeñez del domicilio, se encuentran cerca cables (recubiertos de goma, muy inflamable, si se coloca una mecha ardiendo encima), aparatos eléctricos o fuentes caloríficas.

En muchos casos, los accidentes eléctricos pueden provocar graves perjuicios en su hogar y a sus seres queridos. Tener siempre a mano el número de teléfono de buenos electricistas en Madrid podrá solucionar estos incidentes sin altos costes para su economía familiar.